En chapa no cobras del cliente. Cobras de una compañía.
Peritajes, suplementos, autorizaciones y una cabina que decide el ritmo de todo. Un programa de taller normal no sabe llevar eso.
Peritajes, autorizaciones y una cabina que decide el ritmo.
Expedientes con peritaje · Fotos de recepción · Funcionando en siete días
Entre que entra y que sale, pasan tres semanas.
El coche está parado esperando autorización y el cliente llama a ti, no a la compañía.
Tres coches listos para pintar el mismo día y la cabina ocupada hasta el jueves.
«Ese golpe ya lo traía», y no tienes la foto del día que entró.
Facturas a la aseguradora de hace dos meses que nadie ha vuelto a mirar.
Ninguna de esas cosas es un problema de chapa. Son de papeleo, y son las que se comen el margen.
No es una orden de trabajo. Es un expediente.
Con su peritaje, sus suplementos, sus fotos y su estado de cobro, todo en el mismo sitio y con fechas. Por eso cuando llama la compañía o el cliente, contestas en el momento en vez de buscar en tres carpetas.
Cinco cosas que un programa normal no hace
Están pensadas para chapa, no adaptadas de mecánica.
Un trabajo que dura semanas.
Peritaje, autorización, suplementos, fotos del antes y del después, y una factura que tiene que cuadrar con lo que acepta la compañía. Todo colgando del mismo expediente, con su fecha y quién dijo qué. Cuando llaman preguntando, lo tienes en dos toques.
Tu cuello de botella tiene horario.
De nada sirve tener cuatro coches preparados si la cabina está ocupada hasta el jueves. La planificación se hace sobre el recurso que de verdad limita, para que no se junten tres coches listos para pintar el mismo día y ninguno al siguiente.
La prueba de lo que entró.
Los daños del día de la recepción, hechos con la tablet a pie de coche y guardados en el expediente. Es lo que evita la discusión de «ese golpe ya estaba» y lo que pide la compañía cuando revisa.
Lo que más se alarga.
Sabes qué expedientes están pendientes de autorización, cuáles esperan pago y desde cuándo. Sin eso, el dinero de la aseguradora se persigue a memoria y siempre se olvida alguno.
El que paga de su bolsillo.
Presupuesto por WhatsApp con las fotos, aviso cuando el coche entra en cabina y aviso cuando está listo. Es el trabajo con mejor margen y el que más depende de que la atención sea buena.
Esto es una parte. Vienen los cinco departamentos.
Con el mismo sistema vienen la web, el posicionamiento en tu zona, las campañas y el WhatsApp contestado por un agente que cierra citas. Una sola empresa para todo, una factura y siete días de puesta en marcha.
Con esto vienen la web, las campañas y el WhatsApp contestado.
01¿Sirve si trabajo con varias aseguradoras?
Sí. Cada expediente lleva su compañía, su perito y sus condiciones, y puedes ver lo pendiente de cada una por separado. Lo que no hacemos es conectarnos automáticamente con los sistemas de las compañías: eso depende de que ellas den acceso, y se mira caso por caso.
02¿Y si hago chapa y mecánica a la vez?
Es lo más común y funciona igual. Un trabajo de chapa con su peritaje se lleva como expediente y una revisión como orden de trabajo normal, en el mismo programa y en la misma agenda.
03¿Se pueden guardar las fórmulas de color?
Las referencias y las notas de cada trabajo quedan en el expediente del vehículo, así que cuando vuelve el mismo coche tienes lo que se usó. La gestión del sistema de color de tu proveedor sigue siendo suya.
04¿Cuánto se tarda en ponerlo en marcha?
Siete días, con tus clientes, vehículos e historial migrados desde lo que uses ahora. La formación es en tu taller y va incluida.
05¿Los chapistas tienen que usar el ordenador?
No. Van con la tablet y marcan dos cosas: que han empezado y que han acabado. Las fotos se hacen con la misma tablet. Nadie sube a la oficina a apuntar nada.

Empecemos.
Veinte minutos por videollamada. Nos cuentas cómo trabajas hoy y te enseñamos el sistema con tu caso.
