Omnisauto
Paso 3 · Que alguien conteste

El que escribe a las once, mañana pide cita en otro taller.

Un agente que contesta el WhatsApp de tu taller a cualquier hora, mira tu agenda de verdad y cierra la cita. Sin inventarse precios y sin sonar a robot.

Contesta tu WhatsApp a cualquier hora y cierra la cita.

Con tu número de siempre · Sin programar nada · Tú entras cuando quieras

Una conversación real

Así de aburrido. Y así de útil

Las once menos cuarto. El cliente pregunta, el agente responde con lo que hay en tu programa y la cita queda puesta. Nadie ha tocado el móvil.

El cliente pregunta y la cita queda puesta. Sin que nadie toque el móvil.

22:38▮▮▮

Fíjate en esto

  • Se presenta como el asistente del taller. No engaña a nadie.
  • Pide matrícula y kilómetros antes de proponer nada.
  • Cuando le preguntan el precio, no lo cierra: explica por qué.
  • Ofrece huecos que existen de verdad, no «te confirmo mañana».
  • Y avisa del recordatorio, que es donde se caen las citas.
La diferencia

No es un chat pegado a la web. Está dentro del programa.

Por eso puede dar una cita en vez de prometerla, decirte por dónde va un coche y avisar cuando está listo. Y por eso atiende también lo que traen tus campañas: el que llega de un anuncio entra por el mismo sitio, sale con cita y queda anotado con su origen. Un bot que no ve tu agenda solo sabe dar conversación.

Atiende también lo que traen tus campañas. Un bot que no ve tu agenda solo sabe dar conversación.

Lo que le llega

Los mensajes que recibes cada día

Siempre son los mismos. Y siempre los contesta la misma persona: tú.

Siempre son los mismos. Y los contestas tú.

Mira tu agenda y cierra la cita.

No promete un hueco que no existe ni te deja a ti la tarea de confirmarlo. Consulta la agenda real del negocio, ofrece los huecos que hay y reserva el que elija el cliente. Cuando cuelga, la cita ya está puesta.

Los límites

Lo que no va a hacer

Un agente que hace de todo es un agente que un día dice lo que no debe. Estos son los límites, y están puestos a propósito.

El que hace de todo, un día dice lo que no debe.

No cierra precios sin ver el coche

Da orientación y pide los datos, pero el presupuesto sale del taller. Nadie discute luego en el mostrador por una cifra que soltó un robot.

No se inventa nada

Responde con lo que hay en tu programa: tus servicios, tu agenda, tu historial. Si no lo sabe, lo dice y te pasa la conversación.

No es un menú de opciones

Nada de «pulse 1 para citas». Entiende lo que le escriben, con las faltas y los audios que manda la gente de verdad.

No suplanta a nadie

Se presenta como el asistente de tu negocio desde el primer mensaje. Quien escribe sabe con qué está hablando.

Ponerlo en marcha

No se programa. Se le cuenta

Nos dices cómo trabajas y el agente habla como tu negocio. No hay que montar flujos, ni escribir respuestas una por una, ni saber nada de informática.

Nos dices cómo trabajas y ya habla como tu negocio.

01

Lo que vendes

Tus servicios o tu stock

En un taller, tus servicios y cuánto tardas en cada uno. En un concesionario, los coches que tienes y su ficha. De ahí sale todo lo que contesta.

02

Tus horarios

Cuándo abres y cuándo no

Incluidos los sábados, las vacaciones y ese día que cierras a mediodía. No prometerá lo que no puedes cumplir.

03

Cómo trabajas

Tus normas, no las nuestras

Si pides matrícula siempre, si aceptas coches sin cita, si el presupuesto se da sí o sí viendo el coche.

04

El tono

Que suene a ti

De tú o de usted, más seco o más cercano. Un taller de barrio no habla como un concesionario oficial.

Eso es todo. Lo rellenamos contigo en la puesta en marcha y el agente empieza a contestar. Y si mañana cambias de opinión —subes un precio, cierras en agosto, quieres que sea más directo— se cambia en un minuto, sin tocar nada raro y sin esperar a que lo haga un técnico.

Dónde encaja

La atención es uno de los cinco. Vienen los otros cuatro.

El agente contesta y cierra la cita, pero esa cita tiene que entrar en una agenda, convertirse en una orden de trabajo y acabar en una factura. Eso es el sistema completo: gestión, captación, atención, citas y posventa, de la misma empresa.

La cita tiene que entrar en una agenda y acabar en una factura. Eso es el sistema entero.

Dudas

Lo que nos preguntan del agente

¿Te queda alguna? Pregúntanosla en la demo.

Quiero verlo
01¿Funciona con mi número de WhatsApp de siempre?

Sí. Se conecta al número de siempre, no a uno nuevo que nadie conoce. Tus clientes siguen escribiendo al mismo sitio y tú sigues viendo las conversaciones.

02¿Y si contesta una burrada?

Trabaja con los datos de tu negocio, no con lo que se le ocurra: tus servicios o tu stock, tu agenda y la ficha del vehículo. Tiene prohibido cerrar precios y diagnosticar averías, que es donde los bots meten la pata. Y todas las conversaciones las ves tú.

03¿Puedo entrar a mitad de una conversación?

Sí, cuando quieras. En cuanto escribes tú, el agente se aparta y no vuelve a intervenir en esa conversación salvo que tú lo digas.

04¿Hace falta tener el programa de gestión?

Para lo bueno, sí. Un bot que no ve tu agenda solo sabe dar conversación; el valor está en que reserve la cita de verdad y sepa por dónde va cada coche. Por eso va dentro del sistema y no suelto.

05¿Cuánto tarda en estar funcionando?

Entra en los siete días de puesta en marcha, y de ese tiempo lo tuyo es un rato: contarnos tus servicios, tus horarios, tus normas y cómo quieres que hable. Del resto nos ocupamos nosotros. No hay que programar nada ni montar ningún flujo.

06¿Y si mis clientes prefieren hablar con una persona?

La tendrán. El agente se ocupa de lo repetitivo —horarios, citas, estado del coche— para que tu gente tenga tiempo de atender bien lo que sí importa. Nadie se queda sin hablar con alguien.

Empecemos.

Veinte minutos por videollamada. Nos cuentas cómo trabajas hoy y te enseñamos el sistema con tu caso.

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